Noticias transmitidas por nuestro equipo en Haití

Domingo 24 enero 2010
Haití
- "Tienen que tener voz en su futuro, en el futuro de Haití"
- Una primicia en el barrio de Grande Ravine: una distribución alimentaria que busca no olvidar a nadie y que se desarrolla sin violencia
Es necesario comprender y respetar el duelo de los haitianos.
“Nos encontramos en la fina línea entre la noche y la luz”, cuenta Jacqueline Plaisir, voluntaria permanente. “A nuestro alrededor cada uno de nosotros encuentra la preocupación de las familias. Hay que respetar este momento, respetar lo que ocurre en el corazón y en la cabeza de cada uno. No sabemos cómo decir ciertas cosas. Tenemos imágenes en la cabeza que se han quedado grabadas: momentos formidables, momentos terribles… Estos haitianos comprometidos sobre el terreno, en pequeñas organizaciones que trabajan como nosotros con la población más excluida, ellos mismos viven un duelo. No sabemos si los responsables de estas asociaciones han podido tomar tiempo para ellos, personalmente. Incluso miembros del gobierno han visto a sus familias muy afectadas. Quizás ahora se puede establecer el vínculo entre aquellos que vienen de fuera para ayudar y los haitianos. Incluso si estaban viviendo el duelo, los haitianos no estaban en absoluto ausentes.”
¿Cómo podrá la solidaridad internacional ser a la vez eficaz, preciosa para la vida de cada uno, y al mismo tiempo seguir el ritmo de un país en duelo, donde cada uno está todavía buscando noticias de alguien, o bien lleva en su corazón a aquellos que no ha podido enterrar dignamente.?
La vida cotidiana cambia día a día:
“Éstos últimos días, poco a poco, nos hemos ido sintiendo menos desbordados, nos sentimos más útiles”, dice David Lockwood, voluntario permanente. Una asociación cubana ha montado un puesto de salud no muy lejos del equipo, es una ayuda muy importante. En una clínica el equipo ha podido obtener ciertos medicamentos. Han obtenido también aceite que han distribuido en pequeñas botellas. “Hoy”, continúa David, “el pan cuesta cuatro veces más que antes. El precio del transporte se ha duplicado. La gasolina es cinco veces más cara. Solamente las verduras y la fruta cuestan más o menos lo mismo que antes. Un amigo nos ayuda con su coche. Otro vecino ha recargado nuestro teléfono móvil con su generador.” Todo nuestro equipo se ha implicado enormemente en la acogida de familias y en las visitas a aquellos y aquellas de los cuales no tenemos noticias.

Cada uno debe hacer todo lo que puede para reencontrar sus cosas, para organizar su alojamiento:
“Mucha gente rompía los techos de sus casa medio caídas para poder entrar a recuperar sus cosas. Es muy peligroso, sus casas corren el peligro de caer sobre sus cabezas, pero como no tienen nada, realmente no tienen otra elección”. “ yo visito a personas que continúan en zonas donde hay todavía algunos riesgos”, dice Nerline Laguerre, voluntaria permanente. “La tierra sigue moviéndose. Las casas no se han caído del todo. Incluso cuando se le dice a la gente que debe irse, no quieren abandonar sus lugares de origen. Se quedan allí, donde todo está destruido, al lado de los heridos, incluso de los muertos. Tienen sus razones, que nosotros no comprendemos del todo. Si nosotros no fuéramos hasta allí, nadie iría”. Allí donde viven las familias que conocemos, el ayuntamiento ha comenzado a distribuir tiendas para veinte personas. Pero en una situación tan compleja no es fácil para el barrio organizarse. ¿Aceptarán varias familias diferentes compartir una misma tienda? ¿Se dará prioridad a aquellos que tienen las mayores dificultades? ¿Acabarán los que organizan la distribución totalmente desbordados? ¿Serán ellos los últimos en beneficiarse?”. Sentimos que algo falta cada vez que los medios anuncian una nueva cifra de personas salvadas por los equipos de salvamento internacional sin añadir que nunca sabremos cuántos otros han sido salvados por sus vecinos.
“Todavía estamos aquí”, dice St Jean Lhérissant, voluntario permanente. “La capacidad de resistencia de la gente se debilita porque lo poco de lo que disponen va disminuyendo. No sabemos como va a recomenzar la vida, pero es la solidaridad lo que gobierna el país”.
La relación con el Movimiento internacional y nuestra organización:
Jacqueline dice: “Cuando hablamos con vosotros por teléfono, las familias están ahí, alrededor de nosotros. No desean forzosamente hablar individualmente, pero saber de la existencia de este puente que nos une anima a todos. Está bien que la comunicación se amplíe hacia el mundo”.
Para que podamos enviar al equipo material, amigos y miembros del Movimiento se movilizan desde la semana pasada en Santo Domingo, en Guadalupe y en todas las regiones del mundo. Un primer envío, que incluía mensajes de amigos de Movimiento de diferentes lugares, está desde el viernes por la noche en manos del equipo, y otros se están preparando otros envíos.Muchas ante
Al mismo tiempo estamos preparando para los próximos días la llegada a la zona de Eugen Brand, Delegado general del Movimiento internacional ATD Cuarto Mundo, y de otros voluntarios permanentes que podrán apoyar al equipo de Puerto Príncipe durante los meses venideros.





