Noticias del Movimiento Cuarto Mundo en Haití

29 de julio de 2010
Haití
- "Tienen que tener voz en su futuro, en el futuro de Haití"
- Una primicia en el barrio de Grande Ravine: una distribución alimentaria que busca no olvidar a nadie y que se desarrolla sin violencia
Un periodo de incertidumbre y de duda, pero en el que pese a todo se crean lazos fuertes:
Haití vive hoy en día un periodo de duda, de incertidumbre, de inquietud. Muchas cosas avanzan muy lentamente y grandes esperanzas, como la vuelta a la escuela, se revelan aleatorias para muchos, y en particular para las familias muy pobres que no pueden pagar los gastos de escolarización que se les piden. Frente a desafíos tan desmesurados, inéditos para todo el mundo, ¿cómo permanecer unidos frente a avances que no pueden sino ser lentos? Las víctimas del terremoto han sido realojadas en tiendas de campaña que se encuentran alejadas de la ciudad y del mercado de trabajo. Las condiciones de vida allí son difíciles, otros viven todavía en medio de los escombros; a causa de la lluvia las casas más frágiles se están todavía derrumbando… La inseguridad y la mala reputación crecen en ciertos barrios; que ciertas ONG deserten hace que no hayan llegado hasta el final de su trabajo. Este es por ejemplo el caso de Grande Ravine. Antes del terremoto el Movimiento Cuarto Mundo tenía ya una fuerte relación con 600 familias. Hoy en día el equipo se ha comprometido con 2000 familias: “Nos hemos encontrado en un diálogo con familias en situaciones muy similares a las de aquellas familias que conocíamos y que viven en los mismos barrios. Nos hemos encontrado frente a una multitud, pero en el corazón de una comunidad. Esto marca la diferencia”.
La acción del Movimiento Cuarto Mundo lo más cerca posible de las familias de Grande Ravine :
En este contexto, el equipo y los amigos del Movimiento han relanzado las Bibliotecas de calle, el programa Bebés bienvenidos y la pre-escuela, respondiendo así a una fuerte aspiración de las familias. En colaboración con ONGs internacionales, el Movimiento Cuarto Mundo trabaja para que los habitantes de Grande Ravine puedan participar en los programas puestos en marcha: 400 familias se han beneficiado de “Dinero por trabajo”, quince jornadas de trabajo de desmonte, pagados al final de la quincena, mientras que los más pobres, que viven al día y no tienen ninguna reserva, parten en algunos casos a trabajar sin haber ni siquiera comido… 500 familias, con “Dinero para comercio” han recibido una pequeña cantidad para poner en marcha un comercio. Muchos han decidido utilizar una parte de esto para urgencias, como la escolarización de un niño que debe pasar un examen o la reparación de la casa ahora que llega la estación de las lluvias… Sobre las base de las solidaridades existentes el Movimiento se ha comprometido también con los habitantes de un pequeño barrio, dentro de una dinámica de ayuda mutua para reparar las viviendas. De ahí podría venir un conocimiento útil de cara a otros barrios. El Movimiento también continúa esforzándose de manera importante para apoyar y permitir la expresión de los adultos y de los jóvenes sobre su situación y sobre su visión de la reconstrucción del país. Para esto ha buscado promover tiempos culturales que manifiesten la solidaridad internacional y refuercen el coraje de todos.
Cuestiones fundamentales para reflexionar:
En el corazón de esta acción, el equipo, los aliados y los militantes llevan consigo una serie de cuestiones fundamentales para el Movimiento en Haiti y también por todo el mundo:
- ¿Qué pasa con las familias muy pobres cuando son tocadas por una catástrofe que afecta a una gran parte de la sociedad?
- ¿Cómo situarse con los profesionales de la ayuda de emergencia? ¿Cómo procurar que generaciones de profesionales de la acción humanitaria dejen de precipitarse en un punto muerto en el que las acciones y los programas son pensados en oficinas sin que se pongan los medios para entrar de manera seria y perdurable en un trabajo de reflexión con las personas afectadas?
- ¿Cómo puede la solidaridad de otros ciudadanos del mundo unirse a los esfuerzos de las personas, de los grupos y las comunidades afectadas? ¿Qué forma de solidaridad podemos inventar a nivel mundial que responda a nuestro compromiso con la declaración universal de los derechos humanos y a nuestro rechazo de la dictadura del dinero?
Descubrir qué esperanza existe para el país:
La preparación del 17 de octubre ya ha comenzado, un momento clave para que las familias puedan expresar cuánto han sido afectadas, cuánto sufre el país, antes de abordar una visión de la reconstrucción. “Hemos sufrido pero nos mantenemos en pie. Tenemos necesidad de paz, de amistad, de justicia”. “Es cierto que el país está abrumado. Eso no quiere decir que no lo repararemos. Hemos podido hablar de nuestra visión, de nuestro compromiso. Eso nos ha permitido descubrir que existe esperanza para el país”.





