La paz es tener personas que me apoyen y yo poder apoyar a los demás

Testimonio leído el 17 de Octubre en Guatemala
Pienso que la paz no depende de la riqueza o la pobreza sino depende del corazón de los seres humanos. En la riqueza muchas veces no se logra vivir en paz porque empieza a nacer una preocupación por querer más dinero, por cuidar lo que se tiene, por cuidar que no le pase nada a la familia o incluso muchas veces la preocupación por el dinero se vuelve egoísmo; en mi casa muchas veces no tenemos qué comer pero mi hijo siempre me dice: “mamá no se preocupe, siempre salimos adelante” entonces ellos me dan las fuerzas para seguir y pienso que eso también es la paz, tener personas que me apoyen y yo poder apoyar a los demás.
Para mí un lugar con paz no va a existir mientras las personas sigan pensando solo en sí mismas, pienso que uno siempre tiene que ayudar a los demás, cuidar de los demás, sean o no sean familia, muchas veces mis vecinos se molestan cuando otros vecinos están comiendo rico, yo me alegro por ellos porque al final todos somos amigos, tenemos que estar en paz entre nosotros para dar algo a los demás.
Pienso que lo más importante para que exista la paz es el amor, en las familias muchas veces no nos queda tiempo de dar el amor que necesitan nuestros hijos y por ello mismo después ellos crecen rebeldes y empiezan a buscar otras salidas y ahí es en donde empiezan a crecer sin paz con ellos mismos y sin poder dar algo de paz a los demás.
El éxito de la vida no es sólo tener dinero o cosas, el éxito uno lo alcanza cuando vive a gusto con los demás, cuando uno ayuda a todas las personas, cuando uno trata de ser sincera con los demás aunque al final haya personas que no quieran nuestra amistad.
Cuando uno logra hacer todas esas cosas o al menos se hace el intento uno logra vivir en paz. Ojala todos pudiéramos querer lo mismo…” [1]
[1] Testimonio leído en Guatemala durante la conmemoración del 17 de Octubre, Día Mundial del Rechazo a la Miseria





