La acción del Movimiento en Haití y la ayuda movilizada en el mundo

8 de febrero de 2010
Haití
- "Tienen que tener voz en su futuro, en el futuro de Haití"
- Una primicia en el barrio de Grande Ravine: una distribución alimentaria que busca no olvidar a nadie y que se desarrolla sin violencia
Toda la energía del equipo de voluntarios permanentes se focaliza en el esfuerzo para permitir el acceso a los recursos existentes a las familias que no tienen relación con las redes de ayuda, estableciendo colaboraciones concretas con otras ONG.
Los miembros del Movimiento siguen buscando cómo organizarse y asociarse con otros para hacer frente a las urgencias. Toman contacto con todas las familias vinculadas a los proyectos de “pre-escuela” y “Bebés bienvenidos”, para tener noticias y saber si necesitan atención médica. Apoyan a las familias para que puedan llegar hasta los lugares de distribución de alimentos.
Tal como lo hacen otros, y en particular la FAO, el equipo se preocupa por el éxodo de los habitantes de Puerto Príncipe hacía las zonas rurales; se preguntan: ¿cómo logrará el campo acoger a esta población? ¿qué programas han de imaginarse que a la vez movilicen y apoyen a la áreas rurales?
Un equipo de refuerzo parte el martes 2 de febrero, compuesto por Eugen Brand y otros cinco miembros del Movimiento con mucha experiencia, entre los que hay un médico, un electricista y algunos que ya han vivido varios años en Haití. Vienen para reforzar las estrategias que el equipo ha comenzado a desarrollar:
- ofrecer una gran proximidad a las familias en su esfuerzos por ser tomados en cuenta y por poder participar en la dinámica que se vaya desarrollando.
- hacer frente a la urgencia del acceso al la atención médica
- contribuir a los esfuerzos de reconstrucción material.
- avanzar con las asociaciones locales e internacionales portadoras también de la preocupación de no abandonar a nadie.
Por otro lado, la movilización para enviar apoyo se generaliza en todos los lugares donde el Movimiento está presente en el mundo: Miembros del Movimiento han aportado su contribución en monedas, en cheques, en colectas organizadas. En España, un hombre con una larga experiencia de vivir en la calle ha dicho: “lo que me da esperanza es que en Haití las personas se levantan todos los días”. En Italia un grupo de jóvenes busca cómo apoyar los proyectos de formación de los jóvenes haitianos. En Senegal los adultos han comenzado a fabricar juegos para enviarlos a los niños de Haití. En los grupos Tapori y en las bibliotecas de calle los niños escriben mensajes de amistad y dibujos.
Por el momento el equipo sigue sin poder recibir correos electrónicos, y es a través de la delegación general como le llegan los mensajes de solidaridad del mundo entero.
Se adjunta debajo la carta de la Delegación General a los miembros del Movimiento.






