Kisangani Smith Group

Un ejemplo de desarrollo que se apoya en los conocimientos de los habitantes y su capacidad para unirse
Habiendo dejado su pueblo para ir a buscar fortuna a la capital, Reuben comenzó a trabajar duro en
puestos de obras mal pagados, pero se retiró de esto inventando una máquina que funciona como
lotería. Ganó dinero, sin embargo él dice: « Yo no encontraba correcto ganar dinero a costa de los
demás. »Entonces, decidió regresar a su pueblo.

Saber abre el espíritu
Instruido por su propia experiencia, se dijo a sí mismo que lo que hace falta a los jóvenes para poder surgir, es una formación de saber hacer. Retoma el oficio de herrero, que había aprendido de su familia. Da impulso a una nueva asociación creada por su hermano, el Kinsagani Smith Group, y establece un lugar de formación de jóvenes. Éstos aprenden allí el oficio, forjando al mismo tiempo las herramientas agrícolas que los campesinos de la vecindad necesitan. Jóvenes se inspiran en su determinación por adquirir saber y formación. Uno de ellos, Damián, testimonia: Yo quería estudiar y le pregunté a Reuben si podía venir aquí. Él me alentó. Logré terminar mi escolaridad trabajando como herrero para poder pagar mis estudios. El saber te abre el espíritu a otras realidades. »
La experiencia al servicio de la preservación del medioambiente
Herreros, los miembros del Kisangani Smith Group son sensibles al deterioro del bosque, ya que son
grandes usuarios de carbón de madera. Reuben y su grupo entonces, desde 1998, iniciaron un proyecto
de reforestación, con el fin de constituirse su propia reserva de madera.
Se reforestaron seis cientos cincuenta acres hasta ahora, en terrenos concedidos por el Gobierno.
Algunos miembros del grupo producen en vivero plantas de distintas gasolinas. Ningún experto, ningún
ingeniero vino a entregar su conocimiento. Los miembros del Kisangani Smith Group trabajan por
experiencia, una experiencia obtenida de la observación. Es también esto lo que les permite tomar
cuidado del pequeño arroyo cuyo curso desviaron para establecer un sistema de riego natural del
vivero. Todo un proyecto de preservación del medioambiente nació a partir de una fragua destinada a la
formación de los jóvenes.

La electricidad, esto sería la justicia
Una instalación hidroeléctrica podría abastecer en primer lugar la fragua del pueblo, pero también beneficiar a los tres pueblos circundantes, aportando múltiples beneficios: acoger a más jóvenes en el centro de formación, abastecer un molino para maíz, favorecer la escolaridad de los alumnos, crear un hospital… Sin esperar ayudas gubernamentales que siempre tardan en llegar, los miembros del grupo decidieron comenzar por ellos mismos. A partir de una pequeña cascada, van hacer una toma de agua y a realizar una presa que hará girar una pequeña turbina. No será suficiente para las necesidades de los tres pueblos, pero permitirá abastecer la fragua, y será la demostración de la determinación del grupo. Ya se traza un camino que conduce a la cascada y se han reunido bloques de piedra para la construcción de la toma. ¡Antes de fin del año 2010, habrá electricidad!
Combinar capacidades técnicas y humanas
Todo un proyecto de preservación del
medioambiente nació a partir de una fragua
destinada a la formación de los jóvenes. Para
Reuben está claro que cada persona del pueblo
está involucrada en este proyecto, y que cada
uno sacará provecho. Dos puntos de apoyo son
esenciales en esta dinámica: la capacidad de
creación técnica y la explotación de un saber-
hacer, por una parte. Y, sobre todo, la
capacidad para reunir gente en torno a un
proyecto. Porque está consciente de la
importancia de este segundo aspecto, Reuben
afirma: « Todo comenzó gracias a ATD Cuarto.
Allí encontré motivación y estímulo. Allí vi que
gracias a la solidaridad y la unidad se puede
hacer de manera que todo sea posible ».





