Hay que crear una sensibilidad social que aún no existe
En una sesión de las Universidades Populares en Madrid, se reunieron personas que procedían de diferentes lugares y modos de vida; trabajaron sobre el tema del "Esfuerzo". Un resumen de esta sesión sigue a continuación:
No rendirse es un esfuerzo: supone no desmoralizarse cada día, salir a buscar un trabajo que no llega, salir de una adicción, llevar comida a tus hijos para la cena sin nada en el bolsillo, dejarles solos para poder darles de comer, buscando chatarra, cartones… buscando en los cubos, no delinquir cuando no se te ocurre de qué otra manera conseguir para vivir, mantener la higiene, seguir viviendo en mi barrio a pesar de las humillaciones porque es el lugar que han levantado para vivir nuestros mayores con mucho esfuerzo.
Seguir vivo con dignidad es otro esfuerzo: aquí sí que se puede contar con que mañana vas a seguir viviendo, yendo a comer en un comedor, con las ayudas…, pero no estar pasivo ante esta situación es poder hacerlo dignamente; es un esfuerzo que supone desarrollar la creatividad, teniendo ideas y sueños, más allá de tus condiciones materiales. Compartir lo que tienes cuando es poco, ir con la verdad, poder discernir entre el bien y el mal cuando está todo perdido. Seguir siendo una persona no es tan fácil, es un logro del que sentirse orgulloso.
Las personas que viven estas situaciones tienen conciencia de este esfuerzo pero no está valorado por la sociedad, sólo las personas que te conocen pueden valorar tu esfuerzo pero socialmente somos porcentajes, estadísticas….Esforzarse para pagar la hipoteca sí está valorado, pero otros esfuerzos más humanos como no comer para que lo hagan tus hijos, son menos valorados o ignorados. Si tienes resultados con tu esfuerzo la sociedad lo aprueba (y te aprueba). En la televisión o en las Cortes son anécdotas que duran de un día a ventiuno, no se habla de la pobreza como lo que afecta a un grupo (y a la sociedad).
Hay que crear una sensibilidad social que aún no existe. Vivirlo hace cambiar el pensamiento pero la palabra de quienes viven estas situaciones proporciona conocimiento imprescindible para que sea valorado el esfuerzo. Tanto quienes lo viven como quienes lo conocen tendrían que tener el valor de hacerlo un tema habitual.





