Extractos de la " Carta a nuestros Amigos en el Mundo "

Los testimonios de otros amigos nos ayudan a ensanchar nuestras ideas

Muchos jóvenes cerca de mí quieren unirse y juntar sus esfuerzos para que sus familias no se hundan en la miseria y en la humillación. Los testimonios de otros amigos publicados en la " carta a nuestros amigos en el mundo " nos ayudan a ensanchar nuestras ideas y abren nuestros espíritus a otros horizontes que nos permiten amar y vivir profundamente esta realidad de los niños pobres y ayudan a que esos mismos puedan encontrar su sitio en la sociedad.(…) Un día tomamos el tiempo de pasearnos por una aldea del campo en la que encontramos a niños que vivían en condiciones lamentables. Sufrían llagas, dormían en la calle en vehículos o camiones destrozados. Nos acercamos a ellos empezando a participar en lo que estaban haciendo: fabricaban coches de lata, otros jugaban, otros se quedaban tranquilos mirándolos. Comunicamos con ellos, les dimos los cuidados de primera intención y compartimos nuestra comida con ellos. Encontramos a los padres de uno de ellos para intercambiar.(…)
Otra vez nos fuimos a otro pueblo, allí dimos con otra realidad, la de los niños mal nacidos a los que las familias no acogen. Los ancianos nos explicaron el porque del rechazo de aquellos niños. Hablamos con ellos de este asunto intentando enfocar todos los lados de esta realidad para encontrar una solución.(…) Por todos los sitios adonde íbamos de visita, intentamos integrarnos a la vida de las familias desprovistas de todo por el " estar con ". Por ejemplo, hacíamos labores del campo, lavamos la ropa, curábamos las llagas de los niños y cortábamos las uñas a los ancianos… los entreteníamos para darles alegría.

De un corresponsal de Benín (extracto de la Carta a nuestros Amigos n° 50)

El pan ganado con esfuerzo y dignidad es más nutritivo

Un grupo de más de cincuenta madres renunciamos a estos programas de ayuda para salir de nuestra pobreza con nuestro propio esfuerzo, pensamos que el pan que llevamos a nuestros hijos con esfuerzo y dignidad es más rico y nutritivo. Gracias al apoyo de un amigo planeamos acercarnos a las ONGs para que puedan facilitarnos un préstamo en pollos de carne y huevos. Porque nosotros sabemos criar, queremos que nuestros hijos puedan comer huevos y de cuando en cuando carne. Al cabo de tres meses las gallinas empezaron a poner huevos, las otras ya estaban adultas. Nuestros hijos tenían a la mano los huevos y algunas aves las sacrificamos para comerlas, vendimos otras para pagar el préstamo por suerte sin intereses. Así demostramos que las mujeres también podemos ganar el pan de la familia, sólo necesitamos una oportunidad. El trabajo nos dignifica y nos hace sentir útiles, es el ejemplo que podemos darles a los hijos en estos tiempos difíciles.

De una corresponsal de Perú (extracto de la Carta a nuestros Amigos n°49)

Nelum.

(…)
Cuando Nelum tuvo dos años de edad (mientras Maggy y Tony iban a la escuela) se reunió con el grupo de la pre-escuela. Nelum aprendió a hablar, a escribir y a contar. Jugaba con los demás niños y era feliz. Este año de 1998 es muy especial para Nelum. Terminó los cinco años de pre-escuela, luego la admitieron en la escuela, y tuve la alegría de acompañarla para su primer día de clase. El director nos acogió e invitó a los padres a que dijeran algunas palabras al grupo.
Como nadie se decidía, determiné dirigirme a este y dije: " Hoy, los padres que están aquí, han venido a conducir a sus hijos a la escuela. Yo no soy madre de alumno, pero he venido en nombre del padre que está demasiado enfermo para estar presente y en nombre de la madre que falleció cuando Nelum aún era nena. Sin embargo la educación de Nelum es importante y no sufre negligencia. Nelum tiene necesidad de amor y tiene que sentirse acogida en esta comunidad que es la escuela. Estoy segura que el cuerpo docente y los niños sabrán darle todo ello. Al mismo tiempo tengo ganas de decir que hay muchos otros niños que, como Nelum, necesitan sentir este amor. La escuela puede mucho para ayudar a los niños en su crecimiento en el ambiente familiar de la escuela y para que sean buenos ciudadanos mañana".
El director apreció que hablara así y muchos padres me dijeron que les conmovió lo que les compartí. Aproveché también esta ocasión para que estas personas se volvieran sensibles a la vida de los niños desventajados en su comunidad. Ahora Nelum va a la escuela asiduamente. Se siente aceptada y querida por el grupo. Es verdaderamente feliz hoy día.

De una corresponsal de Sri Lanka (Extracto de la Carta a nuestros Amigos n°43)

Proteger a los niños de la violencia

Serafino y Ricardo, son testigos de la violencia que existe en su barrio. Ellos no eligieron esta violencia, sino que la sufren. Esta violencia se infiltra en ellos. Estos mismos niños quieren manifestar a toda costa la necesidad de crear un entorno seguro para que todo niño se desarrolle y viva armoniosamente en la sociedad. " Todos los niños necesitan jugar, también los niños pobres de la comunidad. En el lugar donde vivimos, los padres no se atreven a dejar que los niños jueguen fuera por causa de la violencia. Así que, a veces, jugamos en los pasillos o en la habitación, pero no hay mucho espacio. Es difícil. Todos los niños necesitan jugar, aunque les falten muchas cosas, aunque sean pobres; les gusta jugar".

De Europa del Este (extracto de la Carta a nuestros Amigos n°53)

2 de enero de 2006
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