Guatemala- Lograr una educación de calidad para los niños y niñas más pobres

“Nosotros no tenemos nada. La educación es la única herencia que podemos dejar a nuestros hijos”
Desde los años 70, el Movimiento Cuarto Mundo en Guatemala busca apoyar a los más pobres en su afán por tejer relaciones que romperán el círculo de soledad, vergüenza e indiferencia. El acceso al saber, la educación y la cultura, en tanto que derecho fundamental y cimiento para tejer estas relaciones se sitúa en el corazón de nuestro trabajo.
Una madre insiste en la relevancia de esta preocupación: “Nosotros no tenemos nada. La educación es la única herencia que podemos dejar a nuestros hijos”. Y un padre explica: “A veces, tenemos que elegir entre pagar las fotocopias para los exámenes o comprar las tortillas para el día”.
Esta lucha ha inspirado el proyecto de acompañamiento al acceso a la educación desarrollado en la ciudad de Guatemala y en Escuintla: actividades de reforzamiento escolar, apoyo para lograr la entrada y permanencia en la escuela, diálogo con los maestros y directores de las escuelas, mediación de becas y la animación de Bibliotecas de Calle y Festivales del Saber
En el 2007, el Ministerio de Educación solicita a organizaciones, instituciones y personas hacer sus aportes a la discusión sobre la calidad educativa y las políticas relativas. Nuestro aporte recoge tres ideas principales: la gratuidad de la educación, la formación de los profesores a un mejor conocimiento de la vida de sus alumnos y la necesidad de crear las condiciones para permitir la participación de padres y madres en los procesos educativos de sus hijos.
A consecuencia de este aporte y el trabajo del colectivo al que pertenecemos “Educación de calidad para todos y todas”, un decreto fue aprobado en 2008 que garantiza la gratuidad de la escuela pública a partir del curso 2009 y la abolición del uso obligatorio de uniformes.
Este decreto, que es una respuesta al artículo 74 de la Constitución Guatemalteca que establece la gratuidad de la educación, suscita inmensa esperanza en más de tres millones de niños, sus familias y la sociedad guatemalteca en su conjunto.






