Acabar con la pobreza extrema: un camino para alcanzar la paz

“Es raro el día en que puedes hablar de pobreza sin sentir vergüenza. Cuando he visto todas estas familias juntas, cuando me he sentado al lado de personas a las que nunca me habría atrevido a acercarme, cuando he hablado en público me ha dado mucho valor, mucha fuerza. Ese día he sentido que todas esas personas querían contar con nosotros”.
El 17 de octubre, Día Mundial del Rechazo a la Miseria, es uno de esos pocos momentos del año en que puedes unirte a otros para compartir, tanto el compromiso de luchar contra la miseria, como el compromiso de hacer que se respete la dignidad de cada ser humano. Es un día importante porque las personas que tienen una vida muy difícil a causa de la miseria pueden hacerse oír. Y cuando llegamos a comprender lo que viven, cambia nuestra manera de ver la pobreza y los derechos humanos.
El 17 de octubre constituye también una ocasión para que personas que vienen de diferentes clases sociales puedan encontrarse en pie de igualdad. Crea entre las personas que viven la exclusión una confianza nueva en sus capacidades y en la solidaridad de los demás. Abre caminos para alcanzar la paz.
Este día hace posible que existan nuevas formas de diálogo y un intercambio de experiencias e ideas entre personas de diferentes horizontes, incluyendo personas que tienen una vida muy difícil. Esto contribuye a la elaboración de políticas y programas para eliminar la pobreza fundados en la experiencia y la innovación.
Estos son los puntos fuertes que los participantes del Seminario de Montreal han recalcado con respecto al Día Mundial del Rechazo a la Miseria. Con ellos proponemos una Declaración de Solidaridad “Acabar con la pobreza extrema: un camino para alcanzar la paz” , que permita la recogida de firmas para que el 17 de octubre se difunda y que se refuerce el compromiso de trabajar codo a codo con los que viven en la pobreza extrema, para inventar nuevas maneras de ser y de convivir que construyan un mundo sin miseria.
Eugen Brand
Extracto de la intervención del delegado general del Movimiento Cuarto Mundo en la conmemoración del 17 de octubre en las Naciones Unidas en Nueva York.




